Psicólogo infantiles para los divorcios

Tras un divorcio, ¿Hay que llevar a los niños al psicólogo?

Los divorcios son situaciones familiares que no solo representan un enorme cambio emocional en la vida de la pareja, sino que además, influyen en mayores proporciones en la vida de los niños. Ante una separación con hijos de por medio, buscar la ayuda de un psicólogo para niños es una tarea fundamental que los padres no deben pasar por alto durante este difícil proceso.

El miedo, la confusión e incluso, la culpa, son algunas de las principales emociones que suelen experimentar los niños que viven el divorcio de sus padres. Sin duda, las necesidades emocionales de los hijos se ven afectadas por el gran cambio en el entorno familiar que supone una separación.

Por este motivo, la psicología infantil es una valiosa opción que permite a los niños afrontar de una manera mucho más saludable y menos dramática la experiencia de un divorcio. Ante la gran ola de emociones que trae consigo las separaciones, la psicología para niños ofrece la oportunidad a los más pequeños de comprender la situación y adaptarse mejor a todos los cambios.

¿Cuál es el objetivo fundamental de la psicología infantil tras un divorcio?

Independientemente de la intensidad de los conflictos que caracterizan a muchos de los divorcios, buscar ayuda y asesoramiento en un psicólogo infantil es una tarea de suma importancia. Se trata de un profesional que se encargará de realizar un seguimiento al impacto emocional sufrido por los hijos tras un divorcio con el objetivo de evitar consecuencias negativas en su salud mental.

Asimismo, la psicología infantil logra identificar todo tipo de elementos externos que influyen negativamente en la psiquis de los más pequeños durante la separación. Específicamente, las actuaciones de los padres juegan un papel fundamental en el bienestar de los niños, siendo la hostilidad uno de los aspectos más dañinos para los niños.

Por ello, las terapias para los niños deben ser acompañadas por sesiones de terapia familiar que faciliten el entendimiento y una mayor comprensión de toda la situación por parte de los niños.

De igual manera, el psicólogo infantil ofrece una serie de recomendaciones adaptadas a las características de cada pareja con el firme propósito de mitigar los efectos negativos del divorcio en los niños.

Llevar a los niños al psicólogo tras un divorcio

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La terapia ayuda a aceptar los cambios

Desde la perspectiva de un niño, el divorcio supone un enorme cambio en su entorno familiar y una ruptura en su rutina cotidiana. Además del tornado emocional, los niños deben enfrentarse a un nuevo contexto que no se corresponde con su acostumbrada rutina diaria.

En este sentido, uno de los principales objetivos de las terapias con psicólogos para niños es la aceptación de las nuevas circunstancias que se presentan con la llegada de la separación. Entre los cambios más comunes se encuentra la mudanza de los padres por separado, el cambio de escuela, así como los nuevos y exacerbados niveles de humor de los padres.

Es imprescindible que los niños acepten progresivamente cada uno de los cambios ocurridos y además, es fundamental dejar a un lado su sentimiento de culpabilidad. Ante todo, los niños deben sentir que siguen siendo lo más importante para sus padres, aún después del divorcio.

La terapia junto a un psicólogo para niños debe asignar un conjunto de tareas a los padres que permitan fomentar la confianza, la tranquilidad y seguridad en los hijos.

Llevar a los niños a terapia

Consecuencias negativas de los divorcios en los niños

En primer lugar es necesario destacar que los divorcios son procesos totalmente naturales que no deben ser satanizados, por muy difíciles que parezcan tanto para los adultos como para los niños. De hecho, existen casos de parejas que evitan a toda costa las separaciones con el propósito no de alterar la salud emocional de los hijos.

Sin embargo, a lo largo de los años se ha demostrado que evitar los divorcios no solo es un método que sacrifica la felicidad de los adultos. Además, forzar una unión matrimonial “por el bien de los niños” termina por afectar negativamente la salud emocional de los hijos que deben crecer un ambiente poco amoroso y frecuentemente hostil.

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Realmente, los divorcios no deben suponer un grave problema que marque emocionalmente a los niños durante toda su vida. A través de las herramientas que ofrece la psicología infantil existe la posibilidad de gestionar de forma tranquila y saludable el proceso de separación.

No existen divorcios malos, solo existen divorcios mal gestionados que pueden causar los siguientes problemas en los niños:

  • Problemas relacionados con el rendimiento académico de los niños.
  • Problemas de autoestima causados por la hostilidad y el sentimiento de culpabilidad.
  • Problemas de relacionamiento social que pueden influir en las futuras relaciones de los hijos.
  • Problemas emocionales y trastornos mentales, entre los que se destaca la depresión, el miedo y la ansiedad.
  • Problemas generales de comportamiento en el hogar y en la escuela, cuyas consecuencias pueden variar en gran medida.

 

Conclusión

¡Busca ayuda profesional!

Estas son algunas consecuencias psicológicas que tienden a presentarse en niños que sufren divorcios mal gestionados por los padres. A pesar de la gran diversidad de sencillos métodos que pueden ser aplicados por la pareja que se divorcia para reducir el impacto de la separación, muchos realmente no saben cómo actuar en este contexto.

Por este motivo, solicitar la ayuda de un profesional en psicología infantil es una opción de gran utilidad para mejorar el bienestar de los niños. Por supuesto, es necesario señalar que la terapia psicológica no es un recurso permanente en la vida de los niños.

Los psicólogos para niños recomiendan la terapia especialmente durante el “periodo de transición” hasta la normalización de la nueva rutina. Una vez el niño se haya adaptado a todos los cambios y haya comprendido, en términos generales, el motivo del divorcio de sus padres, no será necesaria la terapia.

Es una herramienta temporal que puede durar algunas semanas, dependiendo de la gravedad del asunto. Sin embargo, sus efectos positivos sobre la salud mental y emocional de los niños serán para toda su vida. Sin duda, acudir a un psicólogo para niños tras un divorcio es una decisión que tiene la capacidad de mejorar la salud y calidad de vida de los hijos de una pareja divorciada. 

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